Las buenas intenciones de la iglesia católica para ofrecerle a los delincuentes la paz y reconciliación.
La misión de la iglesia católica se centra en la enseñanza de la adoración y el amor de Dios, fortalecer la fe de sus creyentes y compartir el mensaje del evangelio para lograr la comunidad y los dones espirituales…. Y de vez en cuando, muy de vez en cuando (con acento irónico) recibir limosnas, aunque estas provengan del crimen organizado.
La alta jerarquía católica se olvida de su misión evangélica y decide convertirse en mediador entre el crimen organizado y el estado, como un servicio desinteresado por lograr la intermediación de la paz, la colaboración y la convivencia social.

Los sacerdotes, como parte de su labor pastoral y de la influencia que ejercen en sus comunidades tienen acceso a información de la relación de las fuerzas sociales y de los grupos delictivos como ningún otro grupo policial o político, estableciendo acuerdos de convivencia con diferentes organizaciones de bandas criminales y de narcotraficantes, con la justificación de que con ello protegen a su comunidad de creyentes.
Sus buenas intenciones no los exime de ser sufrientes de la misma criminalidad, y han sido objeto de atentados mortales para sus hombres de sotana, (que cabe decir no son blindadas como los chalecos de los policías).

En las zonas de alto riesgo del país, donde hay trafico de personas, tratantes de blancas, narcotráfico y extorción es donde han sido asesinados mas religiosos. Recordemos el asesinato en 1993 del Cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo en Jalisco, (caso impune y sin responsable ejecutor). O el caso de los jesuitas Javier Campos Morales y Joaquín César Mora Salazar que fueron asesinados dentro de su templo en una comunidad indígena del estado de Chihuahua.
Mas de 60 sacerdotes han perdido la vida a manos del crimen organizado en las ultimas tres décadas. Y mas de 900 casos de extorciones y amenazas de muerte para la comunidad católica.

No hay cifras sobre a cuanto asciendes las donaciones a las iglesias por parte del crimen organizado, pero existe la falsa premisa en la iglesia de que “el dinero malo se hace bueno porque se invierte en cosas buenas”. (1) (eso se llama lavado de dinero).
En el mes de julio de 2025 (2) se reunieron clérigos del país, en la Universidad Pontificia para participar en el curso -Fortalecimiento de Capacidades de Negociación de Sacerdotes y Agentes, – con propósito de ofrecerles a los delincuentes la alternativa de perdón y reconciliación. (y de paso acusar al Estado de lo mal que están enfrentando la delincuencia y porque no, ajustar el diezmo de las narco limosnas) * (comentario de mala fe).

A principios de año, (2025) La presidenta Claudia Sheinbaum, anuncio campañas de colaboración para el desarme de comunidades con la participación de la iglesia católica a pesar de las críticas a los datos sobre seguridad y a su clara intervención en temas políticos.
La iglesia católica aun no entiende las funciones del Estado, no entiende la separación de los asuntos del Estado, y se proponen como los mediadores pacificadores de la delincuencia, porque tienen la idea de que el Estado no hace acciones y solo con ellos se logre la gobernanza.
Por sus buenas intenciones los ciudadanos creyentes y no creyentes, practicantes y no practicantes de la religión les deseamos suerte y les mandamos nuestras “bendiciones”.
Fuentes:
https://www.proceso.com.mx/nacional/2008/4/21/las-narcolimosnas-24418.html
2 https://www.milenio.com/policia/agentes-de-paz-estrategia-iglesia-dialogar-con-el-crimen
