Les rogamos por un alto al genocidio en la franja de Gaza..

Después de la segunda guerra mundial (1947), surge el Estado de Israel y por tanto un nuevo territorio geopolítico. Gran Bretaña se retira de la región de Palestina y con ayuda de la recién formada Organización de las Naciones Unidas deciden dejar una creciente población judía a grupos étnicos principalmente musulmanes en una región estrecha de aproximadamente 80 km de ancho, desde el mar mediterráneo hasta el río Jordán.

Ahora los palestinos de religión islámica tienen que compartir Tierra Santa con un grupo que practica otra religión, la judaista y la cristiana.

Muchas personas no le dan importancia a este hecho, (al conflicto religioso), pero es la base y principio de un conflicto de tiempos bíblicos.

Al pueblo judío, su dios le prometió una tierra para la multiplicación de sus generaciones, y cuando los israelitas llegan a su tierra prometida hacen un acto genocida contra los hititas, amorreos, cananeos, ferezeos, heveos y jebuseos (Deuteronomio 20:16-17). Con el tiempo surgen los cristianos que se anexan a las promesas de este dios.

Los palestinos en su mayoría musulmanes y por tanto seguidores de su dios único, conocido como Alá, no son menos bélicos o menos vengativos (aun cuando el Corán les exige ser misericordiosos). Basta conocer la declaración del grupo político religioso de Hamas quien declaró desde su fundación la defensa de la Yihad, «La yihad (lucha santa y el martirio) es su camino y la muerte por Alá es su más alto anhelo», (1980). 

El dios de los judíos (YHWH o Adonaí), o el de los de los cristianos (Yahvé o Jehová) contra el dios del islam (Alá) se disputan con la ayuda de sus pueblos un territorio rico en petróleo y gas natural que bien podría ascender a 524,000 millones de dólares. [1] Que dato tan curioso, los dioses peleando por gas y petróleo, claro, a través de sus pueblos creyentes.

Israel, un pueblo principalmente judío, muy adinerado, muy rico por su visión de generar tecnología, diamantes tallados y productos farmacéuticos menosprecia a los pueblos árabes musulmanes, sobre todo a Irán. Pero este pueblo también fanático religioso chiita, manifiesta su odio de reciprocidad.

El ministro de Israel, Netanyahu en sus discursos frecuentemente hace uso de versículos bíblicos para justificar el genocidio o la limpieza étnica y Hamás usa a su dios en sus mezquitas de Al-Aqsa para justificar el terrorismo.

Usted y yo, que somos espectadores de este conflicto entre Israel y los palestinos, somos testigos oculares a través de los medios y por lo tanto con muchos sesgos ideológicos, solo podemos decir que se detenga el genocidio de hombres, mujeres y niños sin importar que religión practiquen.

Afirma Charles Kimball que -se han librado más guerras, se ha asesinado a más personas y, en la actualidad, se ha perpetrado más maldad en nombre de la religión que por cualquier otra fuerza institucional en la historia de la humanidad -. [2]

De ninguna manera le pido que abandone sus convicciones religiosas, yo me quedo con mis ideas ateas, no sea que iniciemos una guerra que escale a magnitudes insospechadas. Pero creo que juntos podemos pedir que se detenga el genocidio en la franja de Gaza.

Referencias:

[1] https://www.cesim.cl/wp-content/uploads/2024/07/Escenarios-Actuales-mayo-2024-ART-4-65-80.pdf Los recursos naturales en la franja de Gaza. Juan Carlos Olmedo.

2 https://bulletin.hds.harvard.edu/does-religion-cause-violence/ Charles Kimball, Cuando la religión se vuelve malvada (HarperSanFrancisco, 2002),


[1] https://www.cesim.cl/wp-content/uploads/2024/07/Escenarios-Actuales-mayo-2024-ART-4-65-80.pdf Los recursos naturales en la franja de Gaza. Juan Carlos Olmedo.

[2] https://bulletin.hds.harvard.edu/does-religion-cause-violence/ Charles Kimball, Cuando la religión se vuelve malvada (HarperSanFrancisco, 2002),

Por Ernesto Ugarte

Dr. en Alta Dirección de servicios de Salud. Químico clínico de UV.LABS análisis clínicos. Jefe de Laboratorio Clínico HGZ 48 IMSS (jubilado). ernestougarte2@gmail.com

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