Hernán Bermúdez Requena es un funcionario publico de los servicios de seguridad en el estado de Tabasco, inició funciones durante gobiernos del PRI, luego con el PRD y finalmente con MORENA.
Fue director de la secretaria de Seguridad Publica, director de la Prevención del delito y del centro de reinserción social.

En 2019, se integra como titular de la secretaria de Seguridad y Protección Ciudadana por nombramiento del entonces gobernador de Tabasco, Adán Augusto López Hernández.
Cuando el grupo de Hackers Guacamaya Links sacan a la luz los vínculos de Hernán Bermúdez alias “el comandante H” con el grupo criminal “La Barredora” y las alianzas con el Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG). La ola de violencia que se desata cuando se rompe esta alianza de la Barredora y CJNJ se despierta el interés de inteligencia militar y se inicia una investigación contra este personaje y los grupos delincuenciales.
El resultado de la intervención de la fiscalía de justicia es una orden de aprehensión contra Bermúdez, pero este se escapa, saliendo desde Mérida, hacia Panamá, España y finalmente Brasil, (según fuentes de inteligencia) y es prófugo desde febrero del presente año.

El gobernador Adán Augusto López deja el cargo y se va como secretario de Gobernación del entonces presidente Andrés Manuel López Obrador. Quien ha declarado y negado que tuviera algún indicio o conocimiento de las actividades delincuenciales de su amigo de juventud Bermúdez Requena.
A Bermúdez Requena se le acusa de Asociación delictuosa, crimen organizado, desapariciones forzadas y extorción, con hechos desde administraciones previas, durante y después del gobierno de Adán Augusto López.
Esto despierta el interés de la derecha por acusar y relacionar al actual Senador y presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado con el caso de Bermúdez Requena.
Con un breve silencio incomodo y una aparición casi obligada por deslindarse de tan oscuro personaje el senador Augusto López, (ante la presión que ejerció la misma presidenta), niega cualquier conocimiento de las actividades ilícitas de su ex secretario de seguridad.

La derecha y oposición del partido MORENA se encuentra ante la oportunidad de golpear políticamente a su adversario en el gobierno, de manchar el historial de AMLO y de paso de la actual presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo.
Comparan el caso con el descaro y sin calidad moral con el de García Luna y Felipe Calderón Hinojosa. (aceptando su vínculo criminal) Pero se olvidan que García Luna no tuvo ninguna orden de aprehensión durante este periodo de gobierno calderonista, contrario con el de este caso, donde el gobierno no actúa como tapadera de ningún funcionario y las investigaciones se llevan hasta sus últimas consecuencias.
Sin duda, decía el mismo AMLO, la calumnia cuando no mancha, tizna, Y el Senador Adán Augusto López no quedara bien parado de este episodio, que lo deja como un cómplice o como un “inocente” por no querer utilizar un vituperio.

Los que seguimos con esperanza y fe, a este movimiento de Regeneración Nacional no queremos mas impunidad, ni que se queden en el olvido las víctimas de la delincuencia organizada, que se acuse con pruebas y que queden en la cárcel todos aquellos funcionarios o ciudadanos que estén vinculados con actos de criminalidad.
El silencio también es una forma de agredir, es una forma de ser cómplice y de encubrir a los malos, porque quedan las dudas, de que hizo el gobernador interino y los gobernadores anteriores, durante los vínculos que generó esta macabro personaje y su grupo la barredora, o como, el mismo Adán Augusto López no se enteró de nada aun siendo secretario de gobernación, pero, parafraseando a AMLO, “los buenos somos más, y estamos despertando nuestras conciencias” y alzaremos nuestras voces para exigir la justicia del individuo y de la sociedad.
Si MORENA mas que un partido es un movimiento por la transformación del país, y entre sus miembros aun cuando sean fundadores, equivocan el camino, habrá que exponerlos o expulsarlos, pero si comenten un crimen, habrá que enjuiciarlos sin ningún tipo de amparo. Con esto lejos de debilitar al movimiento se fortalecerá la participación y defensa ciudadana.
Las organizaciones civiles, como las OCAs ( organización celular autogestiva) ajenas a los partidos políticos, no avalamos ni justificamos los errores de quienes nos representan, ni queremos guardar silencio ante las injusticias y los actos deshonestos, pero tampoco queremos acusar sin pruebas como lo hace la “derecha”. Solo pedimos claridad, exposición de hechos y motivos, y que no haya ningún caso de proteccionismo e impunidad.
